María Tecla Artemisa Montessori nació en Chiaravalle, cerca de Anconam Italia, el 31 de agosto de 1870. Una persona con muchos intereses, determinada, de extraordinaria inteligencia y amor por la investigación científica, fue la primera mujer italiana en graduarse de la Escuela de Medicina. Realizó estudios de pedagogía, neuropsiquiatría y antropología. Siempre condujo su vida dando prioridad a los temas sociales y culturales, dedicándose a los sectores más pobres de la sociedad y a los derechos de las mujeres. Defensora de los manifiestos de paz y emancipación de la mujer, nunca tomó partido político; en cambio, se dirigió a los líderes políticos con ideas y soluciones innovadoras que mejorarían la sociedad.
Su pasión por el conocimiento, su iniciativa, su sensibilidad por las problemáticas sociales y su amor por los niños la llevaron a viajar a Europa y Estados Unidos, y a pasar toda su vida entre los estudios y la investigación, legando así un inmenso legado cultural de conocimiento sobre el niño y los métodos de educación para toda la humanidad.
En esta imagen se aprecia a María Montessori entre los pequeños alumnos de una escuela de Londres en 1951, cuando el éxito de su método ya se había difundido a escala internacional.
En 1985, luego de graduarse en Medicina, conoció a su colega Giuseppe Montesano (con quien después tendría un hijo, Mario), y de este encuentro surgió su decisión de especializarse en neuropsiquiatría en la clínica psiquiátrica de la Universidad de Roma. Así comenzó su curso de estudios como investigadora científica, enfocándose inicialmente en bacterias y enfermedades de los barrios más pobres de Roma, y después en enfermedades mentales.
Alrededor de 1900, comenzó a realizar investigaciones en el Asilo Psiquiátrico Romano de Sta. María della Pièta, que hospedaba a niños con discapacidades y trastornos de comportamiento en un estado de privación emocional grave. Montessori se dedicó a esos niños con amor y profunda atención, y pronto se dio cuenta que el método educativo utilizado en el asilo estaba mal adaptado a las necesidades y a las habilidades psicofísicas de los pequeños.
Como resultado, desarrolló un profundo interés en los niños con discapacidades mentales, recurriendo a las obras de Jean-Marc-Gaspard Itard y Edouard Séguin, que estaban entre sus más grandes fuentes de inspiración.
Mientras tanto, las luchas políticas por los derechos civiles y conquistas sociales se expandían alrededor del mundo. María Montessori comenzó a interesarse en la emancipación de la mujer y, en 1896, participó en el primer Congreso Internacional de Mujeres sobre los derechos de las mismas en Berlín.
A lo largo de su vida, continuó su lucha por los derechos de las mujeres, siempre colocándose por voluntad propia al frente de protestas y conferencias. El 31 de marzo de 1898, en secreto dio a luz a su hijo Mario, nacido de la relación con Montesano. Su relación se mantuvo en clandestinidad por largo tiempo, pues no era bien vista por la comunidad científica. En consecuencia, tuvo que entregar a su hijo a una casa cuna. Recuperó la custodia hasta 1913.
En septiembre de 1898, Montessori participó en el Congreso Pedagógico en Turín, donde dio una conferencia importante sobre la relación entre la medicina y la pedagogía, hablando por primera vez acerca de una educación especial dirigida a niños con problemas mentales, intentando así despertar el interés público sobre el tema, consiguiendo los resultados esperados.
Una imagen plácida de cualquier día común en una escuela Montessori en los estados unidos. para 1912, la Sociedad Americana Montessori ya era una institución totalmente establecida.
En 1906, finalmente se hizo cargo de una guardería para niños de clase trabajadora que vivían en los nuevos edificios de departamentos del ayuntamiento de Roma. Así fue como surgieron las primeras “Casas de Niños”, poniendo en práctica la experiencia en educación Montessori. La primera casa abrió el 6 de enero de 1907, la segunda el 7 de abril del mismo año, y en 1908 fue abierta otra en Milán por su fiel alumna Anna María Maccheroni. Esta nueva estructura escolar estaba organizada y amueblada de tal manera que el niño la sintiera como suya, de ahí el término “Casa de Niños”.
Después del terrible terremoto que sacudió Mesina y Regio de Calabria, una cuarta casa de niños abrió sus puertas para niños huérfanos en Roma, cercana del convento de los Misioneros Franciscanos Hermanos de María, donde ellos introdujeron actividades prácticas todos los días, que luego se convertirían en fundamentales para el método Montessori.
De todas estas experiencias nació la primera y más importante obra de Montessori en 1909, El Método de la Pedagogía Científica Aplicado a la Educación Infantil en las Casas de Niños. Destinado a un grande y duradero éxito mundial, el libro discutió conceptos innovadores y métodos revolucionarios, como la educación de los sentidos a través de materiales orgánicos, el reconocimiento de la libertad del niño, el respeto por ellos y la oposición a la práctica docente de transmitir conocimientos a los alumnos mediante premios y castigos.
El método Montessori se introdujo en una escuela primaria por primera vez en 1910 y se extendió a niños muy pequeños en 1920. María Montessori creo así dos lugares distintos: La Guardería, para bebés de 2 a 15 meses de edad, y la Comunidad Infantil, para niños de 15 meses a 2 años y medio.
La reputación del método pronto viajó al extranjero; varios educadores estadounidenses comenzaron a ir a Italia para conocer las Casas de Niños y así luego reproducirlas en Estados Unidos.
En la década de 1920, la jardinería y el cuidado de pequeños animales fueron métodos innovadores para enseñar el amor por la naturaleza a los niños más pequeños en una escuela Montessori.
La obra escrita de Montessori se distribuyó en 58 países y se tradujo a 36 idiomas. Pronto se establecieron asociaciones de educadores orientadas a Montessori; entre las primeras se encontraban la Sociedad Montessori de Escocia, la Sociedad Montessori Británica y la Sociedad Montessori Americana. En Italia también se fundó un Comité Nacional Montessori en 1916.
En 1922 Montessori fue nombrada supervisora de las escuelas Montessori de Italia, y su método fue introducido en 20 escuelas primarias Nápoles.
Al principio, el creciente régimen fascista de Italia fue empático y apoyó la actividad Montessori, apreciando la publicidad que había logrado en el extranjero. De hecho, la reforma Gentil anticipó la posibilidad de adoptar el método Montessori en las escuelas. El propio Mussolini contacto a la pedagoga y le aseguró su apoyo. El Instituto Nacional Montessori se estableció con bases en roma y Nápoles, con la misión de autorizar la publicación de libros y el establecimiento de nuevas escuelas, fabricando los materiales Montessori destinados a las escuelas y organizando cursos para los educadores. La Asociación Internacional Montessori (AMI) con sede en Roma, fue fundada en 1929 con el apoyo de figuras notables, como Sigmund Freud y Jean Piaget.
Lamentablemente, el sueño de Montessori no podía ir de la mano con una era totalitaria; la necesidad irrefrenable de la libertad y la inclinación hacia la paz universal que estaban en el corazón de la pedagogía, eran consideradas como una completa locura por el régimen nazi.
En esta escuela Montessori de Berlín, el estudio de las letras y la composición de las palabras se abordan con la ayuda de materiales táctiles.
La crisis política y cultural explotó, y las escuelas Montessori fueron cerradas en Italia y Alemania. En 1935 la sede de AMI tuvo que mudarse a Ámsterdam. María Montessori buscó refugió con su hijo en España, donde trabajó secretamente para publicar sus obras. En 1934, mientras estaba en Barcelona, publicó varios volúmenes que documentan los resultados de su experiencia en la Escuela de Método de Roma, Psicoaritmética y Psicogeometría.
En 1936 el inicio de la guerra civil española obligó a la familia Montessori a mudarse de nuevo, primero a Inglaterra y luego a los Países Bajos; en 1939, viajaron a la India. Allí volvió a ver a Gandhi, a quien ya había conocido en Londres y con quien compartió ideas sobre la necesidad de cambiar a la sociedad y guiarla hacia la paz. Estando en la India, Montessori dirigió un curso para profesores indios y tuvo la oportunidad de sumergirse en esa cultura y vivir cerca de la naturaleza. Esto la inspiró a formular un nuevo concepto: La Educación Cósmica, con el propósito de despertar y desarrollar el conocimiento y el amor por la naturaleza, los animales, la paz y la vida misma.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial obligó a Montessori a permanecer en la India, donde continuó sus estudios sobre el desarrollo del recién nacido y sobre la mente del niño, por lo que publicó Cómo Educar el Potencial Humano en 1947, y La Mente Absorbente en 1949.
En 1947, una vez que la guerra terminó, María Montessori regresó a Italia para reorganizar la Asociación Montessori y reabrir las escuelas Montessori, pero mantuvo su residencia principal en Ámsterdam y continuó viajando por el mundo. Su fama estaba en pleno apogeo e incluso fue nominada para el Premio Nobel de la Paz (sus escritos sobre la educación para la paz están recopilados en el volumen Educación y Paz, Milán 1949).
Montessori murió el 6 de mayo de 1952 en Noordwijk aan Zee (Holanda), fue enterrada en el cementerio católico local.
El sistema Montessori ha sido reconocido como un valioso y altamente efectivo método educacional en todo el mundo, independientemente de la cultura o religión: se estima que existen alrededor de 65,000 escuelas e institutos Montessori a nivel internacional.